Estrategia de salud pública global efectiva y segura para combatir la pandemia del COVID-19

 



Ivanov V, Ivanova S, Niedzwiecki A, Rath M
Dr. Rath Research Institute, San Jose, CA

 



Resumen

La ingesta óptima de micronutrientes es la única forma científicamente probada de mejorar la resistencia inmune general contra las infecciones, un hecho documentado en cada libro de texto de biología. Este estudio proporciona evidencia científica de que, además, las composiciones específicas de micronutrientes son herramientas poderosas en la lucha contra la pandemia de COVID-19.

Tanto el SARS-CoV-2, el virus que causa la pandemia actual, como otros coronavirus ingresan a las células del cuerpo a través de un receptor específico, la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2). El receptor ACE2 se expresa en muchos tipos de células, incluidas las células epiteliales pulmonares y las células endoteliales del sistema vascular.

Basados en nuestra investigación anterior, la cual demostró que los micronutrientes específicos pueden bloquear varios mecanismos de infecciones virales, probamos la eficacia de estos compuestos naturales para suprimir la expresión del receptor ACE2 en las células endoteliales humanas y las células epiteliales de las vías respiratorias pequeñas.

Nuestros resultados muestran que una composición de micronutrientes que comprende vitamina C, así como ciertos aminoácidos, polifenoles y oligoelementos puede suprimir la”puerta de entrada”  de este virus al cuerpo en condiciones normales e inflamatorias, que están asociadas con infecciones.

Por lo tanto, la nutrición rica en vitaminas y una suplementación con  micronutrientes deben implementarse como estrategias de salud pública eficaces, seguras y asequibles para combatir la pandemia de COVID-19 y ayudar a prevenir futuros brotes. La optimización del estado de micronutrientes de toda la población, debería ser la base de cualquier estrategia global para ayudar a prevenir futuras pandemias en todo el mundo, incluidas las naciones en desarrollo.

 


 

INTRODUCCION

La pandemia de coronavirus (COVID-19): el alcance del problema

La pandemia de la Enfermedad de COVID-19 es una de las mayores amenazas para la humanidad en la historia moderna. En muchos países del mundo, la pandemia aún continúa y representa una amenaza importante para la salud de millones de personas que viven hoy. Mientras tanto, la vida de las generaciones futuras ya se ve comprometida por los asombrosos costos económicos de hacer frente a esta pandemia.

Además, mientras la humanidad todavía está luchando con la actual pandemia del coronavirus, los expertos ya están advirtiendo de una recurrencia en forma de una “segunda ola” y de futuras pandemias con patógenos aún desconocidos (Wang LF 2020). Teniendo en cuenta los daños económicos y de salud acumulativos que tales eventos futuros podrían infligir previsiblemente en la humanidad, es imperativo que desarrollemos rápidamente. estrategias de salud pública que reduzcan efectivamente el riesgo de futuras pandemias.

La condición previa para una pandemia.

El brote de una pandemia depende de dos factores principales: la agresividad de un virus / patógeno y la fortaleza de nuestro sistema inmunológico. Se desarrolla una pandemia si el sistema inmunitario de la población mundial se ve comprometido y no puede resistir un virus agresivo u otro patógeno. La única forma científicamente probada para que los humanos fortalezcan su sistema inmunológico en general y resistan mejor a una multitud de agentes infecciosos, es a través de una nutrición óptima, en particular la ingesta de micronutrientes (vitaminas, minerales y otros micronutrientes) en forma de una dieta rica en vitaminas o a través de suplementos nutricionales.

Deficiencia de micronutrientes y la pandemia de coronavirus.

La actual infección por corona virus solo pudo  haberse convertido en una pandemia, porque se estaba “alimentando” de una pandemia preexistente y generalizada: una deficiencia crónica de micronutrientes que afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo.

Todos los “puntos críticos”, donde la actual pandemia se extendió particularmente de forma rápida confirmaron esta conclusión. Estos puntos críticos incluyeron países en desarrollo, países industrializados económicamente débiles, grandes ciudades y metrópolis, hogares de ancianos e instituciones similares.
– e incluso las tripulaciones de los buques militares que permanecen en el mar durante períodos prolongados. Todos estos puntos críticos se caracterizaron por desnutrición, malnutrición o consumo de alimentos procesados pobres en micronutrientes. El denominador común que los une es una deficiencia crónica de micronutrientes en la dieta.

Mecanismo clave de la infección por coronavirus

La pandemia del COVID-19 es causada por un virus llamado SARS-CoV-2, un miembro de un grupo de virus que causan el Síndrome Respiratorio Agudo Severo, de ahí el nombre de SARS. Esta enfermedad infecciosa comenzó como una epidemia regional en China y se extendió rápidamente para convertirse en una pandemia mundial (Poon 2020, Wang 2020, Zhu 2020).

La única “puerta de entrada” celular conocida por la cual los coronavirus pueden infectar las células del cuerpo, es el receptor de enzima convertidora de angiotensina II (ACE2) (Lan 2020, Li W 2003, Hoffman 2005, Yan 2020, Zhou 2020). TEste puerto celular es compartido por el virus que causa el COVID-19 junto con otros coronavirus que desencadenaron pandemias anteriores (Correa-Giron 2020, Wit 2016).

La ACE2 es una proteína de membrana integral presente en muchos tipos de células en todo el cuerpo humano con una expresión particularmente fuerte en los siguientes sistemas:  pulmonar, cardiovascular, gastrointestinal y renal. Entre los tipos de células que expresan ACE2, las células endoteliales vasculares y las células alveolares pulmonares han sido particularmente bien estudiadas. Las células que expresan ACE2 pueden actuar como células diana y su distribución en el cuerpo humano puede indicar las posibles rutas de infección del virus del SARS (Hamming 2004, Wan 2020).

El COVID 19 – una enfermedad sistémica

Al comienzo de la pandemia actual, se pensaba que el COVID-19 era principalmente una enfermedad infecciosa que afectaba a los pulmones (sistema pulmonar) de los pacientes. Pronto, sin embargo, se hizo evidente que el nuevo coronavirus también afectaba directamente las células endoteliales, el revestimiento celular interno de la pared de los vasos sanguíneos (Varga 2020). Cuando lo comparamos con el virus de la gripe, la causa de la gripe común, los coronavirus se encontraban con frecuencia dentro de las células endoteliales y el  COVID-19 se asoció con una frecuencia nueve veces mayor de coágulos de sangre microscópicos (microtrombos) a lo largo de las paredes de los vasos sanguíneos (Ackermann 2020).

Una inflamación generalizada de las células endoteliales a lo largo del sistema de vasos sanguíneos (endoteliitis) se considera hoy una de las razones por las cuales COVID-19 puede afectar esencialmente a todos los órganos (Pons 2020, Mosleh 2020), incluido el corazón (Bavishi, 2020), el cerebro (Koralnik 2020) y otros . Por lo tanto, cualquier terapia eficaz contra el COVID-19 no solo debe proteger eficazmente el pulmón sino también el sistema vascular.

Limitaciones de las vacunas

Actualmente, la atención del mundo se centra en encontrar una vacuna contra la pandemia de COVID-19 con la esperanza de que esta vacuna pueda terminar no solo con la pandemia actual, sino también proporcionar cierta protección contra otras pandemias. Por supuesto, este no es el caso. Incluso si una vacuna potencial fuera efectiva contra el COVID-19 ahora, solo podría ser efectiva contra este virus específico, y este virus solo. Limitar las estrategias de salud global a una vacuna del COVID-19, inevitablemente deja a la humanidad desprotegida contra una multitud de posibles pandemias futuras.

La necesidad imperiosa de estrategias globales de salud a largo plazo

Es evidente que existe una gran urgencia para estrategias de salud global efectivas que vayan más allá de abordar la pandemia actual. Estas estrategias de salud a largo plazo y globales deben cumplir los siguientes criterios:

  1. Efectividad contra la pandemia actual.
  2. Eficacia para fortalecer el sistema inmunitario de la población mundial, para así ayudar a prevenir futuras pandemias, incluidas las causadas por agentes infecciosos aún desconocidos.

Seguridad y asequibilidad: para que personas de todo el mundo puedan aprovecharla. Esto es particularmente importante ya que cualquier estrategia global para combatir una pandemia solo puede tener éxito si funciona para los miembros más pobres de la humanidad.

 

Nuestro fundamento de estudio

A lo largo de los años, hemos probado con éxito micronutrientes específicos como inhibidores naturales de infecciones virales e identificado objetivos biológicos comunes para estos compuestos naturales, independientemente de los tipos virales específicos. Nuestros resultados mostraron que la vitamina C, especialmente en combinación con otros compuestos naturales como la lisina, el extracto de té verde, la quercetina y otros micronutrientes, podría afectar los mecanismos clave asociados con la infección del virus de la influenza humana H1N1 (Jariwalla 2007), gripe aviar H5N1 (Deryabin 2008), gripe aviar H9N2 in vitro e in vivo (Barbour 2009) así como VIH (Jariwalla 2010). Estos micronutrientes fueron eficaces para inhibir la infectividad viral, la multiplicación, la propagación y pudieron  proteger los tejidos infectados del daño relacionado con la infección. Además, estos componentes naturales tuvieron  una mejor eficacia para proteger, por ejemplo, las células infectadas con el virus de la gripe aviar, que los fármacos  antivirales como el Tamiflu y la Amantadina (Deryabin 2008).

Aplicamos este conocimiento a la pandemia actual e investigamos la eficacia de los micronutrientes en la supresión de la expresión celular de los receptores ACE2, utilizados por el coronavirus para la entrada celular, en las células epiteliales pulmonares y endoteliales vasculares.

 


 

MATERIAL Y MÉTODOS

Reactivos

Todos los reactivos fueron suministrados por Sigma / Millipore si no se indica lo contrario

Cultivo celular

Las células epiteliales de las pequeñas vías respiratorias humanas (denominadas SAEC, adquiridas de ATCC) se cultivaron en medio de crecimiento de células epiteliales de vías aéreas (ATCC) en envases de plástico a 37oC  y 5% de CO2. Para el experimento SAEC, el pase 5-7, fueron cultivadas en placas de plástico de 96 pocillos cubiertas con colágeno (Corning) en 100 μl de medio de crecimiento y se cultivaron en una capa confluente durante 4-7 días. Las células endoteliales aórticas humanas (HAEC, adquiridas de Lonza) se cultivaron en medio de crecimiento EGM-2 (Lonza) en envases  de plástico a 37oC and 5% CO2.

Para el experimento, las células pase  5-7 se sembraron en placas de plástico de 96 pocillos cubiertas con colágeno (Corning) en 100 µl de medio EGM-2 y se cultivaron en una capa confluente durante 3-5 días.

Suplementación celular

La combinación de micronutrientes utilizada fue desarrollada en el Instituto de Investigación del Dr. Rath  (en San José, Ca). La mezcla disuelta en 0.1N HCl  de acuerdo con el protocolo de la Farmacopea de los Estados Unidos (USP 2040) se designó como una solución madre. Para los experimentos, las células se suplementaron con las dosis indicadas de los suplementos en 100 μl / por un promedio de crecimiento celular de 3-7 días. Las concentraciones de trabajo suplementarias se expresaron como millonésimas partes de una concentración de stock por ml (mpsc / ml). La composición de nutrientes y las dosis utilizadas en los experimentos se presentan en la Tabla 1. El proceso de inflamación en las células SAEC se indujo por co-incubación con 10 ng / ml de TNF alfa humano o 100 ng / ml de Interleucina 6 humana (Sigma).

Ensayo ELISA ACE2

Los pocillos de la placa de cultivo se lavaron dos veces con solución salina tamponada con fosfato (PBS) y se fijaron con 3% de formaldehído / solución de Triton X100 / PBS al 0,5% durante 1 hora a 4oC, luego se lavaron cuatro veces con PBS. Se añadieron 200 μL de albúmina de suero bovino al 1% (BSA, Sigma) en PBS y la placa se incubó a 4oC durante la noche. Se agregaron anticuerpos policlonales de conejo anti ACE2 (Sigma) a 100 μl de BSA / PBS al 1% durante 1,5 horas de incubación a temperatura ambiente

(RT). Después de tres ciclos de lavado de los pocillos con  BSA / PBS al 0,1%, se suministraron 100 μL de anticuerpos IgG anti-conejo conjugados con peroxidasa de rábano picante (HRP, Sigma) durante 1 hora a temperatura ambiente. Después de tres ciclos de lavado con 0.1% de BSA / PBS, se determinó la actividad de HRP retenida por incubación con 100 μL de solución de sustrato TMB (Sigma) durante 20 minutos a temperatura ambiente, seguido de la adición de 50 μL de H2SO4 1N y medición de densidad óptica a 450 nm con lector de microplacas (Molecular Devices). Los resultados se expresan como un porcentaje de control experimental sin adición (media +/- DE, n = 6). El valor medio de control no específico (pozos incubados sin anticuerpos anti ACE2) (n = 6) se restó de todos los valores de la muestra.

Tabla 1: Composición de micronutrientes y concentraciones probadas

RESULTADOS

La composición de micronutrientes disminuye la expresión de Receptor ACE2.

Los efectos de la composición de micronutrientes probados en la expresión celular de ACE2 se presentan en la Figura 1A para células endoteliales aórticas humanas [HAoEC] y en la Figura 1B para células pulmonares humanas (células epiteliales de las vías respiratorias pequeñas, SAEC).

En cada tipo de célula, la composición de micronutrientes pudo reducir la expresión de estas “puertas de entrada de células” virales de una manera dependiente de la concentración. La disminución en la expresión de ACE2 para la concentración de micronutrientes más alta probada fue del 50% en células endoteliales y del 41% en células epiteliales de vías respiratorias pequeñas.

 

Figura 1: Efecto de la composición de micronutrientes probados en la expresión de ACE2 en células endoteliales aórticas humanas (A) y células epiteliales de vías respiratorias pequeñas (B). El aumento de las concentraciones de una combinación específica de micronutrientes, pudo inhibir la expresión del receptor ACE2 y en las células endoteliales aórticas humanas en un 50% (A) y en las células epiteliales de las pequeñas vías respiratorias humanas en hasta un 41% (B).

Los micronutrientes inhiben la expresión del receptor ACE2 en condiciones inflamatorias

Cada infección, incluido el  COVID-19, se acompaña de inflamación. Los procesos inflamatorios están esencialmente mediados por moléculas de señal biológicas llamadas citoquinas. Las infecciones por el COVID-19 están asociadas con un aumento en varias citoquinas inflamatorias, incluido el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α). Se ha demostrado que el TNFα desempeña un papel fundamental en la orquestación de la cascada de citoquinas y se ha descrito como un “regulador maestro” de la producción de citoquinas inflamatorias en muchas enfermedades inflamatorias.

Figura 2: Efectos de la composición de nutrientes en la expresión de ACE2 en células epiteliales de vías respiratorias pequeñas en presencia de la citoquina inflamatoria TNF-α (10 ng / ml)

Los resultados presentados en la Figura 2 muestran que, en condiciones normales de cultivo celular, la mezcla de micronutrientes aplicada a 30 mpsc inhibió la expresión de ACE2 en un 41%. Sin embargo, este efecto inhibitorio fue más pronunciado en presencia de TNF-α y resultó en una disminución de la expresión de ACE2 en un 81%. Esto significa que el efecto inhibidor de esta composición de micronutrientes aumentó significativamente en las células epiteliales pulmonares sometidas a citoquinas inflamatorias asociadas con infecciones virales y otras.

Importancia de la sinergia de micronutrientes en el control de Expresión ACE2

Con el fin de validar el efecto de la composición de micronutrientes probados, también evaluamos la eficacia de sus compuestos de micronutrientes individuales para suprimir la producción del receptor ACE2 en células epiteliales de las vías respiratorias pequeñas.

Los resultados presentados en la Figura 3 muestran que todos los componentes individuales, es decir, ácido ascórbico (vitamina C), galato de epigalocatequina de polifenoles vegetales (EGCG), quercetina, N-acetilcisteína como precursores del antioxidante biológico glutatión, así como los aminoácidos naturales lisina y la prolina pudieron  disminuir la expresión del receptor ACE 2 en un grado variable.

Sin embargo, es importante señalar que las dosis efectivas de estos diferentes compuestos naturales requeridos para disminuir la expresión celular del receptor ACE2 individualmente, deben ser significativamente más altas en comparación con las cantidades de los mismos compuestos naturales utilizados como parte de la probada combinación de micronutrientes.

Por lo tanto, la composición de micronutrientes descrita en esta publicación sirve como un ejemplo de “sinergia”, un principio importante de la biología. Sinergia describe interacciones específicas de compuestos biológicos- aquí micronutrientes- trabajando juntos para producir un efecto que no se puede lograr con ninguno de los nutrientes utilizados solos a una dosis específica. Alcanza un efecto biológico máximo mediante la regulación del metabolismo celular y no requiere grandes cantidades de compuestos bioactivos singulares.

Figura 3: Cambios en la expresión de ACE2 en células epiteliales de vías respiratorias pequeñas (SAEC) en presencia de varios micronutrientes aplicados a concentraciones más altas que las presentes en la mezcla de nutrientes.

 


 

DISCUSIÓN

Un enfoque novedoso para el control de las pandemias de coronavirus

El receptor ACE2 es la estructura decisiva en las células del cuerpo humano que media la unión y la entrada celular del coronavirus, incluido el SARS-CoV-2, la causa de la pandemia de COVID-19.

Nuestros estudios demuestran que una composición específica de micronutrientes puede disminuir sustancialmente la expresión de esta “puerta de entrada de células” en las células del pulmón humano (epitelio alveolar), así como en las células vasculares (endoteliales).

Además, dado que todos los coronavirus conocidos usan el receptor ACE2 para invadir las células del cuerpo humano, los hallazgos presentados aquí son relevantes para desarrollar estrategias de salud pública contra la pandemia actual. También  prometen reducir significativamente el riesgo de pandemias causadas por otros coronavirus como el coronavirus 1 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-1), el coronavirus relacionado con el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS-CoV), así como futuras pandemias con mutaciones emergentes de coronavirus.

La eficacia de la composición de micronutrientes aquí comprobada para reducir significativamente la expresión del receptor ACE2 que se une al virus, podría potenciarse aún más mediante la identificación de compuestos naturales adicionales que complementarían esta composición.

Nuestro estudio confirma informes de observación anteriores en los que altas dosis  de vitamina C intravenosa u otras vitaminas individuales se utilizaron con éxito en el tratamiento clínico de pacientes afectados por COVID-19 (Asociación Médica de Shanghai, 2020). Sin embargo, hasta ahora los estudios científicos que establecen el mecanismo de acción de tales micronutrientes contra el coronavirus han sido escasos o ausentes. Esta falta de datos científicos, también podrían explicar por qué los micronutrientes han estado ausentes en gran medida de las recomendaciones de los gobiernos y las organizaciones internacionales en la batalla contra la pandemia actual. Los resultados presentados en esta publicación deberían ayudar a cerrar esta brecha.

Hasta donde sabemos, este es el primer informe que proporciona pruebas científicas de la eficacia de una composición de compuestos naturales que inhiben el mecanismo clave de entrada del coronavirus en las células del cuerpo humano.

 


 

La sinergia de micronutrientes como clave

Es de destacar que cada componente de esta composición de micronutrientes es, individualmente, también capaz de regular a la baja la expresión de los receptores ACE2 en las células humanas. El principio de sinergia de nutrientes aplicado en nuestra investigación logra el efecto celular deseado con concentraciones de micronutrientes mucho más bajas en comparación con las logradas cuando se usan individualmente. La obtención de concentraciones más altas de micronutrientes individuales en plasma humano generalmente requeriría la administración intravenosa, mientras que la concentración de nutrientes en la composición probada se puede lograr mediante la suplementación óptima de micronutrientes orales.

Abordar el COVID-19 como una enfermedad sistémica con un enfoque en el sistema pulmonar y vascular

Además del pulmón, la infección por el COVID-19 también afecta el sistema cardiovascular de los pacientes infectados, porque el SARS-CoV tiene una gran afinidad en infectar las células endoteliales vasculares. Este hecho contribuye a la agresividad particular de la pandemia actual de coronavirus (Ackermann, 2020, Pons 2020, Mosleh 2020) y su daño generalizado a otros órganos.

Por lo tanto, es de suma importancia documentar que la combinación de micronutrientes que hemos desarrollado no solo es capaz de regular negativamente el receptor ACE 2 en las células pulmonares (epiteliales), sino también en las células vasculares (endoteliales). Esto abre la puerta para usar esta combinación de micronutrientes no solo para reducir la infección pulmonar del coronavirus sino también para proteger el sistema cardiovascular del impacto perjudicial de dicha infección.

El sistema de vasos sanguíneos es esencialmente el conducto de esta infección para todos los demás órganos del cuerpo, lo que explica la falla multiorgánica como la causa de la alta tasa de mortalidad de esta pandemia. La reducción significativa de la expresión de las puertas de entrada de células virales en la superficie de las células endoteliales vasculares, debería conducir a una reducción clara de la propagación de la infección a lo largo del sistema vascular, minimizando la infección a otros órganos y, por lo tanto, reduciendo notablemente las tasas de mortalidad de pacientes infectados.

Respondiendo a la “tormenta de citoquinas”

La etapa avanzada de una infección por coronavirus se caracteriza por una “escalamiento” mutuo entre el agente infeccioso y el sistema de defensa del cuerpo, una “batalla biológica” que forma la base de la inflamación. Las etapas avanzadas de las infecciones por coronavirus se caracterizan por una inflamación excesiva mediada por citoquinas inflamatorias. Esto incluye una regulación positiva de IL-1, IL-6 e IL-10, TNF-alfa y muchas otras citoquinas, así como un mayor número de glóbulos blancos inmunocompetentes, como neutrófilos, células asesinas naturales, células T-helper y células dendríticas [Li G 2020, Chua 2020]. Esta intensa comunicación biológica para combatir la infección ha sido descrita como una “tormenta de citoquinas”.

Dado que el número de receptores ACE2 expresados se asocia con un aumento del estado inflamatorio, una disminución en el número de proteínas ACE2 producidas también se asociaría con una disminución de la inflamación. Para probar esta conexión y simular la situación real que ocurre durante la infección por coronavirus, estimulamos las células epiteliales pulmonares con el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-alfa), el regulador maestro de la tormenta de citoquinas (Parameswaran 2010).

Nuestros resultados muestran que en un entorno inflamatorio, es decir, en presencia de niveles elevados de TNF-alfa, los micronutrientes son aún más efectivos y pueden reducir la expresión del receptor ACE2 en más del 80% (Figura 2).

Teniendo en cuenta el hecho de que la proteína ACE2 no solo determina la velocidad de entrada viral en las células, sino que también está involucrada en la secreción activa de citoquinas inflamatorias (Li G, 2020), manteniendo así un entorno proinflamatorio, , estos resultados no pueden ser sobrestimados . La composición de micronutrientes probada en este estudio es obviamente capaz de interrumpir el círculo vicioso entre la infección por coronavirus -> de la expresión del receptor ACE2 / aumento de la entrada viral-> aumento de la producción de citoquinas inflamatorias -> aún mayor expresión del receptor ACE2 -> inflamación avanzada, etc. (Figura 4).aumento

No conocemos ninguna descripción anterior en la literatura científica de un efecto tan distinto de los micronutrientes en las “puertas de entrada” celulares del coronavirus, especialmente en condiciones inflamatorias. Estos resultados hacen que las combinaciones específicas de micronutrientes sean los principales candidatos para interrumpir la espiral frecuentemente fatal entre el aumento de la absorción de coronavirus y la inflamación progresiva.

Respondiendo a la “tormenta de radicales libres”

Existe una estrecha conexión entre la infección, la inflamación y la producción de los llamados “radicales libres de oxígeno”. Estas son moléculas altamente agresivas utilizadas, entre otras, por los glóbulos blancos activados para atacar y matar virus y otros patógenos. Si una infección dura demasiado debido a débil sistema inmune , un nivel crónicamente elevado de “estrés oxidativo” puede causar un daño sustancial al tejido corporal y agravar aún más la enfermedad infecciosa. Recientemente, se han aclarado los detalles de esta “diafonía” biológica entre TNF-alfa y radicales libres de oxígeno (Blaser 2016).

Ha sido  propuesto que el estrés oxidativo es un factor agravante durante las infecciones por coronavirus (Potus 2020). Esta observación está respaldada por el hecho de que fumar cigarrillos (Smith 2020) y la contaminación del aire (Liang 2020), ambos caracterizados por la exposición a altos niveles de radicales libres de oxígeno, se han asociado con un mayor riesgo de COVID. 19) Significativamente, también se ha descubierto que fumar aumenta la expresión de los receptores ACE2 en el tejido pulmonar humano (Cai 2020), lo que indica que este efecto pro- oxidativo puede ser contrarrestado por los antioxidantes.

Varios ingredientes de la composición de micronutrientes probados aquí, incluido el ácido ascórbico, los polifenoles del té verde (EGCG), la N-acetilcisteína y la quercetina, son poderosos antioxidantes. Estas propiedades podrían ser conjuntamente responsables de la notable eficacia de la composición de micronutrientes probados que aquí se informa

Beneficio de las combinaciones de micronutrientes en la lucha contra los coronavirus: resumen de la evidencia científica

Los resultados de nuestro estudio contribuyen a una mejor comprensión de los mecanismos claves de la enfermedad involucrados en las infecciones por coronavirus. La Figura 4 resume los beneficios de los micronutrientes para contrarrestar la progresión de la enfermedad y calificar como medida esencial para prevenir futuras pandemias.

Figura 4: Justificación científica para una mayor ingesta de micronutrientes como una estrategia de salud global efectiva, segura y asequible para combatir el COVID-19 y, al mismo tiempo, para ayudar a prevenir futuras pandemias.

Las conexiones entre la deficiencia de micronutrientes y la inflamación, el estrés oxidativo y los otros mecanismos de la enfermedad asociados con las infecciones están documentados en miles de publicaciones científicas accesibles en pubmed.gov y en otros lugares. Una discusión más detallada iría más allá del alcance de esta publicación.

Un beneficio decisivo del enfoque de micronutrientes presentado aquí es el papel esencial de los micronutrientes en el fortalecimiento del sistema inmune, desde una mayor producción de glóbulos blancos, a su migración acelerada hacia una infección (quimiotaxis) a una capacidad mejorada para matar y eliminar a los invasores (fagocitosis) .Ninguna vacuna o fármaco sintético puede mejorar la respuesta inmunitaria general en la defensa contra los agentes infecciosos en general.

Pandemias de coronavirus como deficiencia de micronutrientes

Este estudio identifica las pandemias de coronavirus como enfermedades por deficiencia de micronutrientes promovidas directa o indirectamente por la deficiente ingesta de micronutrientes a largo plazo. En su papel de moduladores de la defensa inmune general y su papel específico en la reducción de la expresión de “puertas de entrada” celulares para los coronavirus, estos compuestos bioactivos naturales deben considerarse como la base para el control y la prevención exitosa de pandemias de coronavirus.

Esta conclusión está respaldada por la evidencia disponible sobre el uso clínico beneficioso de la vitamina C en el COVID-19. Informes de China y otros países han identificado  altas dosis de vitamina C intravenosa administrada a pacientes con etapas avanzadas de COVID-19 como una terapia efectiva y segura (Shanghai Medical Association 2020) particularmente para mitigar la ‘tormenta de citoquinas’ y mejorar el índice crítico de oxigenación en pacientes, es decir, cuánto oxígeno llega a la sangre a través de las membranas pulmonares (inflamadas). La ventaja de las estrategias de salud pública basadas en micronutrientes se vuelve aún más convincente en comparación con las opciones convencionales.

Nuevas estrategias mundiales de salud pública basadas en un suministro óptimo de micronutrientes

Los tomadores de decisiones políticas en el mundo están luchando por definir la estrategia correcta para poner fin a la pandemia actual, proteger a su gente de futuras pandemias y limitar la carga económica. Hasta ahora, la atención se ha centrado principalmente en posibles vacunas y los llamados fármacos  “antivirales”, considerados en las recomendaciones oficiales de la mayoría de los gobiernos, así como de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Curiosamente, la mayoría de los avances de vacunas también apuntan a interceptar el acoplamiento del virus al receptor ACE2 por medio de anticuerpos que se unen a la “proteína espiga” de unión en la superficie del virus, o al receptor ACE2 en la superficie de la célula humana. Si tiene éxito, este enfoque posiblemente puede reducir la entrada viral en las células. Sin embargo, estos anticuerpos tendrían poco o ningún efecto en la expresión del número de receptores ACE2, ya que no pueden regular la expresión de ACE2 en el núcleo celular. Dado que los receptores ACE2 no son solo la ‘puerta de entrada’ del virus, sino que también son responsables del mantenimiento de la enfermedad, incluida la replicación intracelular del virus (Li, G. 2020), la regulación negativa del receptor ACE2 es, lógicamente, una estrategia superior en comparación con el simple bloqueo (estérico) de los receptores ya expresados.

Figura 5: Comparación de estrategias basadas en vacunas (B) versus micronutrientes (C).

5A: el coronavirus ingresa a las células vasculares endoteliales y epiteliales pulmonares a través del receptor ACE2. El número de receptores expresados está regulado a nivel del ADN celular en el núcleo celular (núcleo). 5B: Las vacunas inducen la producción de anticuerpos por parte del sistema inmune. Si tienen éxito, podrían reducir la unión del virus al receptor y su entrada en la célula. Sin embargo, la vacunación tendría un efecto limitado sobre el número de receptores expresados por las células. 5C: Los micronutrientes ingresan a las células y su núcleo y ejercen un papel regulador en el ADN que conduce a una disminución de la expresión del receptor ACE2 en la superficie celular. Por lo tanto, las “puertas de entrada” para el virus no solo están bloqueadas por un anticuerpo, simplemente hay significativamente menos “puertas de entrada” disponibles, o ninguna en absoluto.

Cuando los llamados medicamentos antivirales disponibles se incluyen en dicha evaluación, la ventaja de una estrategia basada en micronutrientes se vuelve aún más convincente. La mayoría de los medicamentos o fármacos  “antivirales”, incluido el ya registrado “remdesivir”, no atacan solo al virus como su nombre lo sugiere, sino que interfieren con la multiplicación de las células en general. Por lo tanto, al tomar tales fármacos “antivirales”, la consecuencia casi inevitable para el paciente es una disminución en la producción y función de las células inmunes, es decir, un debilitamiento de la defensa inmune. Un primer estudio clínico con dichos fármacos  “antivirales” tuvo que finalizar antes de tiempo, debido a los efectos secundarios graves causados por el fármaco  probado (Wang Y, 2020).

La Tabla 2 compara las estrategias discutidas actualmente de vacunas y medicamentos antivirales con la estrategia de salud basada en micronutrientes.

Tabla 2: Comparación de una estrategia de salud pública a largo plazo basada en el suministro de micronutrientes con otras propuestas actualmente discutidas, a saber, vacunas y  fármacos antivirales. Para * ver el final de la publicación.

Esta comparación destaca las razones importantes  de las estrategias, basadas en micronutrientes en la lucha contra la pandemia actual.

Posibles obstáculos a las estrategias de salud pública basadas en micronutrientes

El principal obstáculo para implementar una estrategia de salud eficaz, segura y asequible basada en micronutrientes, proviene de un negocio de inversión que se basa en medicamentos sintéticos patentados: por la industria farmacéutica. Las tasas de licencia lucrativas de los medicamentos patentados constituyen el “retorno de la inversión” para esta industria, formando así la base de su modelo de negocio.

Los micronutrientes son compuestos naturales biológicamente activos que generalmente no son patentables. Su amplia aplicación, por lo tanto, debe socavar un negocio de inversión basado en fármacos  patentados. No es sorprendente que los abrumadores beneficios para la salud de las vitaminas y otros micronutrientes se hayan descuidado en la educación médica y a menudo se desacrediten públicamente. Además, desde hace casi 30 años, un organismo internacional, la llamada “Comisión del Codex Alimentarius”, ha perseguido abiertamente una prohibición mundial del uso terapéutico de suplementos vitamínicos y minerales (Taylor 2020). Estos esfuerzos de décadas, para dejar de lado las terapias naturales, pueden incluso haber contribuido a la rápida propagación de la pandemia actual: pueden haber evitado que las personas de todo el mundo acepten los micronutrientes como una forma científicamente probada de fortalecer su inmunidad.

A la luz de los costos humanos y económicos de la pandemia actual, los resultados del estudio presentado aquí son convincentes. Pueden allanar el camino hacia la aceptación general de los micronutrientes como una parte integral de la medicina moderna y una base de la atención médica preventiva. La medicina celular basada en nutrientes, combina amplios beneficios para la salud con la seguridad general, un argumento que no debe pasar inadvertido, ya que de hecho cada año mueren decenas de miles de personas por los efectos secundarios de los fármacos sintéticos que se ofrecen bajo prescripción facultativa (Light 2020).

El acceso irrestricto a la salud natural basada en la ciencia debe convertirse en un derecho humano inalienable

La humanidad se encuentra en la encrucijada. Si la humanidad no aprovecha los hechos científicos sobre los óptimos  beneficios para la salud de los micronutrientes, las consecuencias serán predecibles: cada nueva pandemia costará más vidas humanas y arruinará aún más la economía global, estrangulando la vida de las generaciones futuras tanto física como económicamente.

Por lo tanto, se debe dar prioridad absoluta a las estrategias de salud pública que apuntan al fortalecimiento del sistema inmunitario de todas las personas para aumentar la resistencia contra cualquier futuro invasor infeccioso. Dado que los micronutrientes son el único enfoque científico para mejorar el sistema inmunológico general en los humanos, las personas de todo el mundo deben difundir esta información de salud que salva vidas y asegurarse de que continúen teniendo acceso gratuito a los micronutrientes. El acceso irrestricto a los micronutrientes y otros enfoques de salud natural basados en la ciencia, debe convertirse en un derecho humano inalienable.

 


 

Información Adicional

* El Instituto de Investigación  del Dr. Rath opera sin ánimo de lucro. Su investigación se centra en establecer los beneficios para la salud de los micronutrientes en la batalla contra las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, así como las enfermedades infecciosas. Para la composición de micronutrientes aquí descrita, se han presentado patentes para proteger los conocimientos técnicos. Sin embargo, a diferencia del negocio de inversión en fármacos, donde las patentes sirven como herramientas para el “retorno de la inversión”, nuestras patentes se presentaron para proteger este conocimiento para la humanidad y evitar su abuso para otros fines.

Estamos listos para licenciar nuestra experiencia, incluida esta composición de micronutrientes, a cualquier gobierno o institución controlada públicamente en cualquier parte del mundo, de forma gratuita.  Sin embargo, este conocimiento no puede directa o indirectamente  sublicenciado  las compañías farmacéuticas, ya que no pueden tener interés en reemplazar sus lucrativos fármacos  patentados con micronutrientes efectivos, seguros y asequibles.

Si está interesado en alguna forma de colaboración, comuníquese con nuestro instituto de investigación en:  www.drrathresearch.org

 


 

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Source:

https://www.jcmnh.org/effective-and-safe-global-public-health-strategy-to-fight-the-covid-19-pandemic/